Así nació Alvero Crematorio de Mascotas
Cuando Alvero abrió sus puertas no era habitual despedir a nuestra familia animal velándola o incinerándola. El dolor de la pérdida se disimulaba muchas veces, porque era una tristeza incomprendida, minimizada. Pero nosotros sabíamos por experiencia propia que poder decir adiós de la manera adecuada era necesario, al igual que sucede con las personas, para poder iniciar el duelo de manera apropiada. Y así nació nuestro crematorio y tanatorio de mascotas: con ese claro objetivo de ayudar a otros que, como nosotras, consideran a sus mascotas su familia.
Con el tiempo, todo ha ido evolucionando, y hoy ya no resulta chocante que velemos a nuestras mascotas, ni que llevemos joyas con sus cenizas. Nos gusta pensar que Alvero puso su granito de arena en este cambio.
Recibiros en uno de los peores momentos de vuestra vida es duro, porque vuestro dolor se convierte en el nuestro: pero sabemos cuánto ayuda encontrarte frente a alguien que entiende ese vacío infinito que sientes en el corazón. ¡Estamos a vuestra disposición para todo lo que necesitéis!
